KARMAPA (y el belga mudo)
Años 'ha', conocí al Karmapa. Esta persona, con nombre de recopilatorio de de música tribal relajante, es el segundo en el rango de los 'mandamases' tibetanos. Primero está el Dalailama, segundo el Karmapalama y tercero el Panchalama (¿o segundo es el Panchalama y tercero el Karmapa?, bueno, algo así). El Dalai vive exiliado en un pueblo del Himalaya indio, Dharamsala, donde también viven muchos mas tibetanos exiliados. La suerte del Pancha es todavía mas desafortunada, pues la versión oficial de los tibetanos es que los chinos se lo cargaron y pusieron a otro falso en su lugar. Y llegó un momento en que el Karmapa (estando en Tibet) tuvo que salir cagando leches porque los chinos iban a por él (...y quién no sale cagando leches sabiendo que mil millones de personas de color amarillo van a por ti). Y el Karmapa huyó, a la 'tibetana'. Es decir, pateándose los Himalayas desde el lado tibetano al lado indio durante 2 meses. Y llegó a Dharamsala.
Llegó a Dharamsala al mismo tiempo que el intrépido viajero gurb llegaba a ese mismo pueblo para celebrar el LOSAR (año nuevo tibetano). Me entere de lo del LOSAR unos días antes estando por la zona norte de la India y pensé: 'venga, pues me voy a ese pueblo de montaña donde vive el Dalai y muchos tibetanos más'.
Llegué acompañado de dos coleguillas que hice en el bus. Un alemán con una barba que le llegaba hasta el pecho, la cara llena de piercings y pinchos varios y un cacho tatoo en la espalda con la 'mirada de buda (el ojo que todo lo ve)' . Y Sambó, un chaval tibetano que vivía exiliado al sur de la India y que se iba a Dharamsala a celebrar SU año nuevo. Sambó se encontraba en su año de Monk y iba rapado y con la sotana morada. Siempre riendo el Sambó, todo el puto dia riendo. Un pasote el chaval, se cascaba 3 horas de meditación diaria nada más levantarse. Bueno, pues llegamos los 3 a Dharamsala y nos pillamos una habitación a pachas.
Dharamsala muy agradable, muy buen rollo, casi todos budistas tibetanos y algunos indios. Frío, nieve y montaña. Qué bien entraban los noodles, los pancakes con miel y los cafés (localicé un garito en el pueblo donde tenían cafetera exprés, ¡SI! como la de los bares).
Con Mike (el alemán) pillamos un buen pedrolo de hash a un hindú del pueblo y andábamos todo el dia comiendo unos pastelitos callejeros que estaban de muerte.
Nos lo pasamos bomba los 3. Por el pueblo había bastantes occidentales más que acudían por motivo del LOSAR. A cual más freak, si empiezo con la lista no termino.
Eso sí, hubo uno, un belga que estaba colgadísimo y llevaba 2 ó 3 años viviendo con una familia de las afueras del pueblo. Le conocimos por el pueblo y nos hizo señas, no hablaba (¿¡era mudo!?). Mediante señas nos entendimos y nos vimos varias veces por el pueblo durante los primeros días. Mike y yo nos quedamos impresionados y sentíamos cierto cariño por él. Sambó reía y todo le parecía cojonudo. El belga estaba allí estudiando nosequé escritos tibetanos y una tarde nos hizo una clase magistral sobre budismo, con señas y dibujando en un papel. Nos invitó a una celebración que iba a realizar en su casa con motivo del losar, con otros colegas suyos.
Al dia siguiente el Mike, el Sambó y yo nos fuimos a la reunión del belga. 1 hora pateando a oscuras (ya se había puesto el sol) bajo la nieve para llegar a la casita donde el belga vivía con una familia autóctona. Sambo no paraba de reír y decir que estaba muy contento de ir a una celebración. Mike por el camino se bebio enterita una de las dos botellas de whiskey que habíamos decidido pillar entre los 3 para no llegar allí y quedar como unos gorrones. Sambó, a pesar de que no bebía, insitió en pagar su parte.
Llegamos a casa del belga, una chabola en medio de la montaña, con gusto y mona, pero una chabola al fin y al cabo. Con 2 ó 3 casitas mas esparcidas por la zona. Preguntamos a los críos por "the belgium party" y nos dirigieron a la casa. Mike entró a la casa haciendo eses y se llevó por delante un templito que el belga tenía en el recibidor. En la sala, sentados por el suelo, estaban el belga y a su alrededor varios occidentales más y otros tantos tibetanos. Todos en pose meditativa y con grandes sonrisas en la cara. Ayudé a Mike a sentarse de una forma más o menos decente y Sambo saludó efusivamente a todos los presentes. 'Te hemos traído esto' y le di la botella de whiskey que Mike no había profanado. El belga lo puso junto a algunas telas, imagenes del Dalai, flores, incienso y velas que los demas invitados habían traído como presente.
A pesar de lo patética que era la situación y lo accidentada que había sido la entrada todos seguían sonriendo y el belga nos proporcionó efusivos abrazos de bienvenida. Todo gesticulando, claro. Hasta que Erik (el belga mudo) soltó un sonido articulado en forma de 'I'm very happy seeing you here'. Yo me pegué un susto de muerte y me quedé tieso, al poco Mike se incorporó a duras penas y soltó '...you can talk...you can talk!...THIS IS A FUCKING MIRACLE!!!', a continuación se derrumbo y ya se quedó dormido hasta el final de la velada. Sambó reía mucho y daba brincos de felicidad. Pregunté a los presentes si podía hacerme un porro a lo que Erik contestó dandome un chillum precioso que guardaba en una cajita cercana. Aquello se desfasó, chillum va chillum viene, BUM! Los tibetanos riendo y bailando al son de la única emisora de radio que pudimos pillar enmedio de mogollón de interferencias, una especie de 'chumba chumba' chunguísimo. Mandamos a un italiano, que tenía buenas piernas, al pueblo a por más whiskey (una hora ir, una hora volver. A las tantas de la noche enmedio de los Himalayas y nevando). Uno de los tibetanos presentes se ofreció amablemente a acompañarle para que no se perdiera. Todos asentimos con entusiasmo y le dijimos que controlara que a la vuelta el italiano no se trincara los víveres por el camino.
Entarada la noche el belga se apartó un poco la sotana con la que vestía, pilló una guitarra que tenía por allí y se lió a cantar country. No pude evitar preguntarle por el milagro que Mike (durmiendo) y yo habíamos presenciado unas horas antes, me dijo que estaba haciendo un receso de silencio (ejercicio de meditación y tal) pero que al ver la botella de whiskey se le había escapado el 'habla'.
Unos días mas tarde Sambó me preguntó si yo quería conocer al Karmapa, me contó la história y que por esas fechas había llegado a Dharamsala. Evidentemente le dije que sí.
Continuaré.
Llegó a Dharamsala al mismo tiempo que el intrépido viajero gurb llegaba a ese mismo pueblo para celebrar el LOSAR (año nuevo tibetano). Me entere de lo del LOSAR unos días antes estando por la zona norte de la India y pensé: 'venga, pues me voy a ese pueblo de montaña donde vive el Dalai y muchos tibetanos más'.
Llegué acompañado de dos coleguillas que hice en el bus. Un alemán con una barba que le llegaba hasta el pecho, la cara llena de piercings y pinchos varios y un cacho tatoo en la espalda con la 'mirada de buda (el ojo que todo lo ve)' . Y Sambó, un chaval tibetano que vivía exiliado al sur de la India y que se iba a Dharamsala a celebrar SU año nuevo. Sambó se encontraba en su año de Monk y iba rapado y con la sotana morada. Siempre riendo el Sambó, todo el puto dia riendo. Un pasote el chaval, se cascaba 3 horas de meditación diaria nada más levantarse. Bueno, pues llegamos los 3 a Dharamsala y nos pillamos una habitación a pachas.
Dharamsala muy agradable, muy buen rollo, casi todos budistas tibetanos y algunos indios. Frío, nieve y montaña. Qué bien entraban los noodles, los pancakes con miel y los cafés (localicé un garito en el pueblo donde tenían cafetera exprés, ¡SI! como la de los bares).
Con Mike (el alemán) pillamos un buen pedrolo de hash a un hindú del pueblo y andábamos todo el dia comiendo unos pastelitos callejeros que estaban de muerte.
Nos lo pasamos bomba los 3. Por el pueblo había bastantes occidentales más que acudían por motivo del LOSAR. A cual más freak, si empiezo con la lista no termino.
Eso sí, hubo uno, un belga que estaba colgadísimo y llevaba 2 ó 3 años viviendo con una familia de las afueras del pueblo. Le conocimos por el pueblo y nos hizo señas, no hablaba (¿¡era mudo!?). Mediante señas nos entendimos y nos vimos varias veces por el pueblo durante los primeros días. Mike y yo nos quedamos impresionados y sentíamos cierto cariño por él. Sambó reía y todo le parecía cojonudo. El belga estaba allí estudiando nosequé escritos tibetanos y una tarde nos hizo una clase magistral sobre budismo, con señas y dibujando en un papel. Nos invitó a una celebración que iba a realizar en su casa con motivo del losar, con otros colegas suyos.
Al dia siguiente el Mike, el Sambó y yo nos fuimos a la reunión del belga. 1 hora pateando a oscuras (ya se había puesto el sol) bajo la nieve para llegar a la casita donde el belga vivía con una familia autóctona. Sambo no paraba de reír y decir que estaba muy contento de ir a una celebración. Mike por el camino se bebio enterita una de las dos botellas de whiskey que habíamos decidido pillar entre los 3 para no llegar allí y quedar como unos gorrones. Sambó, a pesar de que no bebía, insitió en pagar su parte.
Llegamos a casa del belga, una chabola en medio de la montaña, con gusto y mona, pero una chabola al fin y al cabo. Con 2 ó 3 casitas mas esparcidas por la zona. Preguntamos a los críos por "the belgium party" y nos dirigieron a la casa. Mike entró a la casa haciendo eses y se llevó por delante un templito que el belga tenía en el recibidor. En la sala, sentados por el suelo, estaban el belga y a su alrededor varios occidentales más y otros tantos tibetanos. Todos en pose meditativa y con grandes sonrisas en la cara. Ayudé a Mike a sentarse de una forma más o menos decente y Sambo saludó efusivamente a todos los presentes. 'Te hemos traído esto' y le di la botella de whiskey que Mike no había profanado. El belga lo puso junto a algunas telas, imagenes del Dalai, flores, incienso y velas que los demas invitados habían traído como presente.
A pesar de lo patética que era la situación y lo accidentada que había sido la entrada todos seguían sonriendo y el belga nos proporcionó efusivos abrazos de bienvenida. Todo gesticulando, claro. Hasta que Erik (el belga mudo) soltó un sonido articulado en forma de 'I'm very happy seeing you here'. Yo me pegué un susto de muerte y me quedé tieso, al poco Mike se incorporó a duras penas y soltó '...you can talk...you can talk!...THIS IS A FUCKING MIRACLE!!!', a continuación se derrumbo y ya se quedó dormido hasta el final de la velada. Sambó reía mucho y daba brincos de felicidad. Pregunté a los presentes si podía hacerme un porro a lo que Erik contestó dandome un chillum precioso que guardaba en una cajita cercana. Aquello se desfasó, chillum va chillum viene, BUM! Los tibetanos riendo y bailando al son de la única emisora de radio que pudimos pillar enmedio de mogollón de interferencias, una especie de 'chumba chumba' chunguísimo. Mandamos a un italiano, que tenía buenas piernas, al pueblo a por más whiskey (una hora ir, una hora volver. A las tantas de la noche enmedio de los Himalayas y nevando). Uno de los tibetanos presentes se ofreció amablemente a acompañarle para que no se perdiera. Todos asentimos con entusiasmo y le dijimos que controlara que a la vuelta el italiano no se trincara los víveres por el camino.
Entarada la noche el belga se apartó un poco la sotana con la que vestía, pilló una guitarra que tenía por allí y se lió a cantar country. No pude evitar preguntarle por el milagro que Mike (durmiendo) y yo habíamos presenciado unas horas antes, me dijo que estaba haciendo un receso de silencio (ejercicio de meditación y tal) pero que al ver la botella de whiskey se le había escapado el 'habla'.
Unos días mas tarde Sambó me preguntó si yo quería conocer al Karmapa, me contó la história y que por esas fechas había llegado a Dharamsala. Evidentemente le dije que sí.
Continuaré.
29 Comments:
Ya echaba de menos tus historias. Espero que no tardes en continuarla.
Muy mal debia de ir el italiano para dejarse engañar tan fácilmente. Un beso
Cómo me gustan tus posts viajeros!
Me he partido de risa con lo del milagro.
Brixta
Te digo lo mismo que a Malayerba, tengo que leerte.
Qué aventura Gurb! Me encanta tu manera de contar historias.
Me ha encantado tu historia, y espero que continue pronto que siempre me quedo con ganas de más!!
this is a fucking miracle!!!
Qué grande.
Forrest Gurb.
Y mientras tanto, en Barna, sin noticias de Gurb.
A media fiesta y con todo dios muy pasado (menos los tibetanos) me levante de golpe y dije 'gente yo me piro' (es algo que acostumbro a hacer, siempre hay un punto en que la gente me ralla). No escuche las suplicas de los presentes para que me quedara y tiré hacía Dharamsala. Sambó se apunto y bajamos juntos hacía el pueblo. yo llevaba un buen morado encima pero la salida del sol y el hecho de que había parado de nevar me animarón. Andábamos en silencio. Al cabo de un ratillo paramos a descansar y me hice un canutillo. No pude evitar preguntar lo siguiente a Sambo. " Sambo, ¿por qué sois tan cordiales y tan afables con nosotros, occidentales, que en nombre de vuestro guía (el dalai) y una forma mal entendida del budismo venimos aquí a evadirnos y a huir de nuestras cosas?. Sambó me acarició la cara y yo exploté a llorar. De golpe le empecé a explicar una serie de cosas que nunca pensé explicaría a nadie, casi ni a mi mismo. Cuando terminé Sambo (sin cambiar su rostro afable e ingenuo) dijo, "Don't worry". Y proseguimos la marcha. Le miraba y le envidiaba, envidiaba su pureza. Sambo en ningún momento me había juzgado, era limpio. Nunca se planteó si lo que yo hacía era correcto o no, simplemente me respetaba y me amaba. Sambo era una de esas personas libres de verdad. Sentí rabia de saber que nunca podría ser como él.
Ah no? Nunca podrás ser como él? Ya lo eres y no te has dado cuenta.
Es imposible Psikke.
Una cosa es 'ser' y la otra batallar para aguantar 'siendo'.
Da lo mismo, Gurb, tú ya eres bueno tal como eres, déjate de historias.Cada uno es lo que es, lo que ha vivido, lo que le han enseñado, lo que ha conocido, y no tiene más.Y puede que algo de ese chico forme parte de ti, después de conocerle.Y el belga mudo, y Mike, y todos los que te hayan aportado algo.Así que en cierta manera, ¿pa' qué más?
Eso.
Yo te entiendo Gurb. Estoy pasando una fase muy mística en la que me hago ese tipo de preguntas casi todos los días.
Obviamente la sociedad nos coarta pero, Gurb, eres un espiritu libre y ademas haces que los demás nos sintamos bien cerca de ti, aunque sea a traves de tus palabras. Un beso grande para alguien grande.
Vamos a ver chicas, no convirtamos esto en un "psicoanalicemos a gurb".
Yo recuerdo cosas, reflexiono y de ello queda un escupitajo en el blog.
Y reflexiono en este caso que; creo que es muy bueno saber de las propias debilidades y defectos. Y saber que nunca se puede estar seguro de nada del todo. Y me estoy haciendo un lio.
Y si, evidentemente todos somos resultado de nuestras vivencias, nuestras experiencias, las cosas (buenas o malas) que nos han pasado y la gente que se va cruzando en el camino.
Psikke, eres MUY Virgo.
http://home.tiscali.dk/ulrich/screencleaner.swf
Para la pantalla.
Cortesia de Hukes
http://www.webonauta.com
Se me habia olvidado ponerlo
Virgo² (esa mosca es un 2).
Pobre Psikke.
gurb x madre gurb(del mismo dia)= virgo a la 4ª exponencial= Guerra supermundial de planetas, sistemas galacticos y universos.
Y luego seréis de los que dicen "nah, yo no creo en los horóscopos, son una patraña".
Me aburro lo que no está escrito, no me gusta la psicología.Al menos no esta condenada asignatura.
malayerba a estudiar!!
y tú a trabajar, hombre ya.Me dispeeeeeeeeeeersooooo!!!!!
que trabaje el rey.
aupa gurb. qué historia mas guapa, y qué envidia de viaje (lo tengo en mente, sólo espero el momento).
un atxutxon
- Hola, yo soy Erik, el padre de Bibi.
- (Erik, el belga mudo), Yo Irene, encantada.
-Hola Irene, aqui Jordi. Un placer (saludos a Erik y mimos a Bibi).
Y atxutxon a Karra.
Aquí un amigo.
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