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Hoy es domingo. Me he levantado a las siete de la mañana, me he ido a Calella de la Costa y he nadado un kilómetro en el mar. Al lado de 200 pillaos que iban a toda ostia. La madre que los parió.
Ha sido mi primera travesía, así, en plan “competitivo”. Buena para empezar porque era de mil metros, normalmente son de dos mil o tres mil. Las hay de más kms. Se hacen en el mar (puertos de muchas ciudades costeras, en plan tradicional), en ríos (descenso de l' Ebre, por ej.), en lagos ( llac de Banyoles, por ej.) etc, etc.
Fuera de la piscina, lo que sea. La piscina es como una jaula, un charco de cloro. Es por ello que me mola nadar mar adentro, allí donde uno no ve el fondo, y la orilla queda a lo lejos, y da ese yuyu si algo te roza la pierna... uhuu!
Bueno, pues harto de nadar en plan asocial por la linea de boyas de la Barceloneta y en un intento de reintegrarme a la sociedad, aunque sea en el medio acuático, me he apuntado a esta travesía.
Previa entrega de gorro con número y chapa con número nos hemos montado todos en un barco que nos ha llevado hasta la salida. Gente de todas las edades, mucho tío cuadrado, cuerpos danone. Todos en bañador de competi (hasta con mallas había, esas que llevan los nadadores en la tele) y sentaditos en el barco. Y yo sin la cámara (por razones obvias).
Desde el barco he constatado que mi sentido kilométrico en el mar es nefasto. El trayecto del barco (recorriendo a la inversa la travesía) era 2 o 3 veces más largo de lo que, hasta hoy, yo consideraba un klómetro marítimo. Y me he empezado a acojonar.
Nos han descargado a todos en la salida, una zona de playa. Yo miraba el mar y no sabía por dónde tenía que ir, había un huevo de boyas. No me he atrevido a preguntar porque andaban todos calentando y estirando, y parecían muy concentrados. De golpe, ha sonado un petardo y ha salido todo dios cagando leches. A mí me ha pillado la mini marea humana y he seguido con ella, en plan braveheart, hasta entrar, chapuzón mediante, al agua. Todo ha sido muy rápido.
Me cuesta concretar lo que ha pasado luego. Uno de los pensamientos que recuerdo, entre tragada de agua y tragada de agua (he tragado un montón de agua, mar movidilla) en la salida ha sido '¿!a dónde vais tan deprisa, cabroneeees!?' Pero no me ha dado para pensar mucho más pues enseguida me he sumido en un violento afán de sumarme a ese grupo, no desprenderme, no quedar el último. Y me he liado a darle al crol como un loco, yo nunca me había visto nadando así. Había gente por todos lados, choques, patadas. Una locura.
Hasta la primera curva no se ha estabilizado un poco la cosa; tras el brutal atasco en el interior de la boya (todos intentando hacer el menor recorrido ...) la cosa iba recta (cual banco de peces ordenado). Eso sí, todo dios a toda ostia ( segundo pensamiento '¡queesdomingohijosdepuuuta! ). Sacando el hígado, he mirado adelanate y he visto decenas de cabezas, surcando el mar, que se iban alejando hacia un final que yo no veía, solo veía agua. Y nadaba fatal, en ningún momento he pillado el buen ritmo ni he conseguido optimizar el estilo y la respiración. Al contrario, he tenido la sensación de andar a ostias con el agua. Un desastre. Todo histérico intentando seguir a esa panda de psicópatas.
Por el camino iba adelantando a alguno que otro y muchos me iban adelantando a mí ( ¿os salen los números, no?). Los más jodido ha sido constatar que un montón de criajos me han pasado (tercer y último pensamiento; (!madrequelsopariónieducaciónninada...faltarespeto!)
Creo que he llegado en estado letárgico, no sabía qué tierra pisaba ( ¿Maresme? ¿Bora-Bora? ¿El Mar de Marte? ) y me he dirigido haciendo eses hacia tierra firme. Había todo de gente que gritaba '¡hacia la cola! ¡Hacia la cola!' señalando un cúmulo de hombres en bañador enfrente de un tipo que pillaba las chapas de cada uno.
Después me han dado un agua pequeña y una camiseta de tirantes de recuerdo (XXI Travessia a la Platja de Calella 2008). La camiseta era de talla L y he preguntado si me podían dar una M (más ajustadilla a los músculos), pero se habían terminado. Vaya.
A la hora de dar los trofeos yo me encontraba, ya, a 3 pueblecillos más al sur; comiéndome un bocata de bacon-queso, birra fresca mediante, y a punto para el primer piti del día. ¡Oh! Lo mejor de todo.
Me ha molado, pero tengo que entrenar mucho más. En plan reto personal un poco, ya está bien.
Y el tabaco...ya me gustaría a mi ver a esa panda fumándose un paquete de ducados al día. Habría que hacer el freak_doping y dar más puntos a los que vamos inversamente dopados.
Crónica de una mañana mojada
(Gurb Spitz)
Hoy es domingo. Me he levantado a las siete de la mañana, me he ido a Calella de la Costa y he nadado un kilómetro en el mar. Al lado de 200 pillaos que iban a toda ostia. La madre que los parió.
Ha sido mi primera travesía, así, en plan “competitivo”. Buena para empezar porque era de mil metros, normalmente son de dos mil o tres mil. Las hay de más kms. Se hacen en el mar (puertos de muchas ciudades costeras, en plan tradicional), en ríos (descenso de l' Ebre, por ej.), en lagos ( llac de Banyoles, por ej.) etc, etc.
Fuera de la piscina, lo que sea. La piscina es como una jaula, un charco de cloro. Es por ello que me mola nadar mar adentro, allí donde uno no ve el fondo, y la orilla queda a lo lejos, y da ese yuyu si algo te roza la pierna... uhuu!
Bueno, pues harto de nadar en plan asocial por la linea de boyas de la Barceloneta y en un intento de reintegrarme a la sociedad, aunque sea en el medio acuático, me he apuntado a esta travesía.
Previa entrega de gorro con número y chapa con número nos hemos montado todos en un barco que nos ha llevado hasta la salida. Gente de todas las edades, mucho tío cuadrado, cuerpos danone. Todos en bañador de competi (hasta con mallas había, esas que llevan los nadadores en la tele) y sentaditos en el barco. Y yo sin la cámara (por razones obvias).
Desde el barco he constatado que mi sentido kilométrico en el mar es nefasto. El trayecto del barco (recorriendo a la inversa la travesía) era 2 o 3 veces más largo de lo que, hasta hoy, yo consideraba un klómetro marítimo. Y me he empezado a acojonar.
Nos han descargado a todos en la salida, una zona de playa. Yo miraba el mar y no sabía por dónde tenía que ir, había un huevo de boyas. No me he atrevido a preguntar porque andaban todos calentando y estirando, y parecían muy concentrados. De golpe, ha sonado un petardo y ha salido todo dios cagando leches. A mí me ha pillado la mini marea humana y he seguido con ella, en plan braveheart, hasta entrar, chapuzón mediante, al agua. Todo ha sido muy rápido.
Me cuesta concretar lo que ha pasado luego. Uno de los pensamientos que recuerdo, entre tragada de agua y tragada de agua (he tragado un montón de agua, mar movidilla) en la salida ha sido '¿!a dónde vais tan deprisa, cabroneeees!?' Pero no me ha dado para pensar mucho más pues enseguida me he sumido en un violento afán de sumarme a ese grupo, no desprenderme, no quedar el último. Y me he liado a darle al crol como un loco, yo nunca me había visto nadando así. Había gente por todos lados, choques, patadas. Una locura.
Hasta la primera curva no se ha estabilizado un poco la cosa; tras el brutal atasco en el interior de la boya (todos intentando hacer el menor recorrido ...) la cosa iba recta (cual banco de peces ordenado). Eso sí, todo dios a toda ostia ( segundo pensamiento '¡queesdomingohijosdepuuuta! ). Sacando el hígado, he mirado adelanate y he visto decenas de cabezas, surcando el mar, que se iban alejando hacia un final que yo no veía, solo veía agua. Y nadaba fatal, en ningún momento he pillado el buen ritmo ni he conseguido optimizar el estilo y la respiración. Al contrario, he tenido la sensación de andar a ostias con el agua. Un desastre. Todo histérico intentando seguir a esa panda de psicópatas.
Por el camino iba adelantando a alguno que otro y muchos me iban adelantando a mí ( ¿os salen los números, no?). Los más jodido ha sido constatar que un montón de criajos me han pasado (tercer y último pensamiento; (!madrequelsopariónieducaciónninada...faltarespeto!)
Creo que he llegado en estado letárgico, no sabía qué tierra pisaba ( ¿Maresme? ¿Bora-Bora? ¿El Mar de Marte? ) y me he dirigido haciendo eses hacia tierra firme. Había todo de gente que gritaba '¡hacia la cola! ¡Hacia la cola!' señalando un cúmulo de hombres en bañador enfrente de un tipo que pillaba las chapas de cada uno.
Después me han dado un agua pequeña y una camiseta de tirantes de recuerdo (XXI Travessia a la Platja de Calella 2008). La camiseta era de talla L y he preguntado si me podían dar una M (más ajustadilla a los músculos), pero se habían terminado. Vaya.
A la hora de dar los trofeos yo me encontraba, ya, a 3 pueblecillos más al sur; comiéndome un bocata de bacon-queso, birra fresca mediante, y a punto para el primer piti del día. ¡Oh! Lo mejor de todo.
Me ha molado, pero tengo que entrenar mucho más. En plan reto personal un poco, ya está bien.
Y el tabaco...ya me gustaría a mi ver a esa panda fumándose un paquete de ducados al día. Habría que hacer el freak_doping y dar más puntos a los que vamos inversamente dopados.
3 Comments:
qué bien te veo, y qué risas me he hecho, con en resacón k llevo
sabes que estas cosas enganchan, no? acabarás apuntándote a un triatlon
vaya que si enganchan. ya sé ya. Lo de la triatlón lo he pensado, pero para mas adelante. Tengo que pillar forma fisica (es muy dura). Curiosamente hoy, a las ocho de la mañana, en alta mar, me he cruzado con 3 tipos que se entrenaban para una triatlón. En serio. Ha sido muy curioso, estando allí, en la nada, han aparecido tres tipos (con mono neporeno que iban), daban un rollo super raro en alta mar. Se estaban metiendo muchisima caña.
Por ahora travesías de 2 o 3 mil metros. Por cierto, en la Concha hacen una anual, mitica. En casi todas las ciudades con historia portuaria hay travesias de este estilo.
El primero de los retos es en, unos meses, quedar de la mitad paralante. Que ahora estoy en la mitad paratras. Y asi ir haceindo, poco a poco, escalando posiciones, pim pam pim pam...engancha engancha.
Y nadar en el mar a primera hora es de lo mejor que hay. Eso despeja a la par que armoniza.
El comentario llega tarde pero no me resistía a compartir mi experiencia en una de estas travesías. Yo me apunté a una una vez y la verdad que es increible la sensación de estar nadando en alta mar y salir de un pueblo y llegar a otro. Me encantó... aunque llegué la última y aunque la última media hora estuve acompañada de la lancha de la cruz roja desde donde no dejaban de preguntarme si estaba bien y de decirme que me subiera si no podía más. Y yo sólo quería que me dejaran en paz porque estaba nadando tranquilita a mi bola y disfrutando un montón. (nota: dada mi triste forma física y mi nulo espíritu competitivo, de haberme esforzado no hubiera llegado la última sino quizás la penúltima)
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