• 18.2.10

    .

    Psycho


    Detrás la casa se extienden kilómetros y kilómetros de bosques frondosos, torrentes y alguna que otra poza. Me conozco todos sus caminos. Según la época del año hay que abrirse paso entre setos espinosos y árboles caídos. Se vuelve de ellos con rasguños y la ropa andrajosa. El tiempo no existe, uno pierde la noción. Una de las frases que mas recuerdo del abuelo es "en esos bosques habitan ninfas".


    Hace un tiempo me puse en manos de una psicoanalista. Gracias a ello navegue entre los rincones mas oscuros y misteriosos de mi inconsciencia. Cada sesión era muy cara por lo que tuve que dejarlo. Me pedía que le contara lo primero que me pasaba por la mente, con sinceridad, sin miedo. Me venían a la cabeza cosas ordinarias tipo: "pues oiga, puestos a ser sinceros, con la pasta que me vale esto y después de contarle mis intimidades, podría usted hacerme una mamada ¿que opina Freud al respecto?".Nunca tuve agallas de llegar a decirle esto, pero si que le conté muchas cosas que a mi mismo me violentaban, me hacían temblar. Poco a poco una casa cobro protagonismo , fue saliendo en las sesiones y acabo convirtiéndose en la proyección de muchos pensamientos. Es una casa que fue construida el mismo año que nací yo. Donde pasé largas temporadas en la infancia, muchos fines de semana y donde, todavía hoy, voy a menudo. Estas fotos que ilustran el post son del finde pasado.



    He pasado enfrente la puerta del pozo de la casa centenares de veces. Solo en una ocasión la he atravesado. Lo hice sin permiso pues nos tenían terminantemente prohibido entrar allí. Traspasado el umbral se abre un pasillo oscuro y estrecho de unos 20 metros. La humedad ha llenado las paredes de musgo. Al final una barandilla separa el pasillo del hoyo. No se ve el fondo, tiro una piedra, cuento los segundos hasta que la oigo caer al agua. El sonido vuelve en forma de eco retumbando las paredes, del movimiento del agua se adivina un pequeño brillo. Me parece ver unos ojos mirando hacía arriba. Salgo corriendo.


    En una sesión salió a relucir un sueño.Yo iba a la casa entre semana, en invierno. A las 6 de la tarde ya es de noche, la casa es grande y se oyen muchos ruidos. Miro los bosques oscurecer, me dan mucho respeto. En esa casa han entrado a robar muchas veces. Nunca se han llevado nada importante porque no dejamos cosas de valor. Hace años yo tenía montado mi laboratorio en un sótano que actualmente es una bodega abandonada. Iba entre semana a positivar. En medio de la nada me encerraba en ese sótano y con luz roja positivaba. Me salían copias desenfocadas y llenas de polvo. Había noches que pasaba mucho miedo y esperaba ansioso la salida del sol. Oír cantar los pájaros anunciaba el nuevo día, una bendición. En el sueño yo entraba a la casa, oscura. Con la llama del mechero iba a la cocina a buscar el interruptor general. De la bodega me llegan unos ruidos. Me paro, escucho. Gemidos, alguien llora. El llanto de una criatura. Miro a la psicoanalista, me cuesta recordar. Hago un esfuerzo, me dice que me tranquilice, que me tome mi tiempo.


    Las escaleras que llevan a la bodega son empinadas y estrechas. Siempre he pensado que es un sitio ideal para refugiarse en caso de bombardeo. Aunque, siendo sincero, aquí jamás van a bombardear. Esta casa esta perdida en medio de la nada.


    La mirada de la psicoanalista me tranquiliza y me da confianza en mi mismo. El sueño me vuelve. Me acerco a las escaleras, bajo los peldaños uno a uno. Abro la puerta, una niña desnutrida llora en el suelo frío. Me mira aterrorizada. La han secuestrado y la han escondido en este sótano de esta casa en medio de la nada. Tengo que llevármela de aquí corriendo, antes de que vuelvan los secuestradores. Pueden venir en cualquier momento. Me dan mucho miedo, los secuestradores me dan muchos miedo. Cargo la niña a mis espaldas y salgo corriendo de la casa. Fuera esta un amigo de infancia, hace años que no le veía. Le digo que arranque el coche, hay que salir zumbando. Montamos en el coche. Aparecen muchos coches acercándose en circulo, son los secuestradores. Miro a la psicoanalista, me tiemblan las manos.



    De pequeño me costaba dormir. Cuando todos dormían yo seguía despierto. Bajaba a la bodega y me servía un vaso de vino blanco dulce. Me lo bebía de golpe y volvía corriendo a mi habitación. Solo así lograba vencer al miedo y dormirme. En esa casa me cuesta dormirme. Cuando lo consigo lo hago profundamente. Creo que esa mano es la mía y lleva allí 25 años.


    Tomo aire, respiro. Me dejo llevar por la mente, el sueño aparece de nuevo. Por mas que mi amigo de gas, el coche avanza muy lento, muy lento. Los coches de los secuestradores se acercan, casi distingo sus caras pero del terror que me dan se oscurecen. Nos están acorralando. Mi amigo llama a los mossos pero los mossos dicen que no pueden acercarse a mas de 200 metros a la casa. Me abrazo fuerte a la niña. Todo va muy lento, nuestro coche, los coches de los secuestradores. Todo avanza lento y el sueño huye.



    En la bodega hay un montón de botellas viejas. Entre ellas un botella de vino del mismo año que nací. Cada hermano tiene una botella del año de su nacimiento. La mía seguramente estará picada. Una botella que tienen mi edad, una casa que tiene mi edad. ¿Demasiado tiempo?, no sé. ¿Demasiado tarde? El tiempo dirá.





    6 Comments:

    Blogger mamuak said...

    recuerdo alguna otra imagen de una vieja piscina abandonada, húmeda, musgosa..
    supongo que es la misma casa

    tenía algo de tétrico, pero también se le veía el punto romántico.
    después de lo que cuentas, dan ganas de ir a verla

    2/18/2010 04:46:00 pm  
    Anonymous Iwi said...

    Yo, el vino me lo bebía YA. Si no está picado, le faltará poco. Por si acaso, ya.
    Mi casa, la casa como la tuya, fue destruida. Todo ha sido destruido, y lo que no, planean hacerlo.
    Yo soñé anoche con el río, todo el rato el río. El río está tocado también, pero con ése no pueden. Llueve, dos meses lloviendo, no pueden.

    2/19/2010 12:33:00 am  
    Anonymous ethon said...

    No hace mucho me trinqué una botella de vino más vieja que tú, y estaba buena.

    2/20/2010 05:47:00 pm  
    Anonymous gurb said...

    es, es la misma casa.


    una cosa ¿como lo hago para abrir una botella tan vieja sin que el corcho se deshaga y se vaya al interior?

    2/21/2010 12:54:00 am  
    Anonymous ethon said...

    Método elegante: hacerte con un sacacorchos de aire a presión. Es como una jeringuilla que atraviesa el corcho e inyecta aire en el interior. Puede que una jeringuilla suficientemente gorda sirva también.

    Método hooligan del Anderlecht: así.

    Método John Wayne: certero golpe contra la barra del saloon que separa el cuello de la botella en dos partes: una con corcho y la otra con vino. Poco recomendable.

    Método habitual: como es posible que también tenga posos, la abres con el sacacorchos de siempre, cuelas el vino y lo viertes en un decantador.

    2/21/2010 08:45:00 am  
    Anonymous gurb said...

    aha, merci.

    El métedo habitual parece el mas certero. Conocía el metedo hooligan, me lo enseño un riojano.

    2/22/2010 10:36:00 am  

    Post a Comment

    << Home